“Learning by doing”

This is a note that appeared on the newspaper yesterday. It’s in spanish.

http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6461&idArt=3525954

Nuevamente, la Escuela de Comunicación Mónica Herrera se pone a la vanguardia e incursiona en el maravilloso mundo del séptimo arte. Esto gracias al Taller Profesional de Cine y Televisión, que acoge a un selecto grupo de jóvenes, cuyos ánimos de incursionar en la industria cinematográfica nacional e internacional los impulsa a "aprender haciendo".

Algunas de las piezas que surgieron en la primera etapa de este singular círculo de aprendizaje fueron "Fumar no se puede", de Norman Badía, y "Cihuatl, los mitos van a la ciudad", de William Carballo. La primera pieza reflejó la vida de Crescencio, un hombre acostumbrado a fumarse todos los días un cigarrillo para poder ir al baño. La segunda, tuvo la osadía de traerse a la metrópoli algunas leyendas como la de la Siguanaba.

"Con esta iniciativa lo que queremos es que la gente salvadoreña pueda disfrutar de aquellos trabajos audiovisuales que son parte de nuestro acervo cinematográfico", explicó Badía.

La idea, por supuesto, no ha cambiado. Al contrario, es alimentada por las nuevas generaciones de cineastas que van surgiendo con los años en el "Pulgarcito de América". Esto porque "el cine es uno de los más importante vehículos que existen para abrir las puertas de El Salvador al mundo", aseguró Luis Valdivieso, director del taller y cineasta español.

Hoy por hoy, la lista de propuestas visuales va en aumento gracias a los trabajos desarrollados por un sin número de estudiantes que buscan abrirse campo en la competitiva industria del celuloide.

Algunos de los más recientes son "3:50, el hit", "Parapsi", "La cofradía de los inundados", "Acaxual", "La odisea de Ricky Monte", "Atormentada" y "La leyenda de la carreta bruja".

"Nuestra producción habla sobre la vida de Ricardo Hellebuyck, un corredor de motos que a los 15 años quiso ganar su primer campeonato de motocross. Sin embargo, queremos hacerlo desde un punto de vista diferente. Para ello, se han estado haciendo entrevistas a gente que lo conoció y el rodaje se logró llevar de la mejor manera", aseveró Luis Tamayo, guionista de la producción "3:50, el hit" con gran entusiasmo y emoción.

Por otra parte, Raquel Valencia, productora del proyecto tentativamente llamado "Acaxual" aseveró: "Nosotros por nuestra parte vamos a tocar temas como la pobreza, la delincuencia, entre otras cosas".

Asimismo, los jóvenes encargados de "La odisea de Ricky Monte" manifestaron que sus anhelos iban más allá de conseguir una producción de calidad. "Queremos hacer la primera comedia salvadoreña que da risa y va a durar entre 20 y 25 minutos. Y nos enfocaremos en Ricky Monte, un joven que va con sus amigos a la playa, se pasa de tragos y se pierde", comentó Bruno Panzacchi.

El género animado, como era de esperarse, también es retomado por los estudiantes del Taller Profesional de Cine y Televisión.

"La idea es hacer algo potenciado la técnica de la animación, tocando un tema serio como el abuso infantil. Por ello, es un proyecto grande", explicó Sergio Arístides Rosa, parte del equipo del cortometraje titulado "Atormentada".

Es importante señalar que los estudiantes han trabajado, incluso, con historiadores para solidificar sus propuestas. Tal es el caso de los productores del corto "La leyenda de la carreta bruja".

"Nosotros buscamos rescatar valores locales, consiguiendo a la vez algo exportable, con una trama universal. Para ello, hemos contado con la ayuda de artistas nacionales como Luisa Manga, Isabel Dada, Julio Yúdice en el doblaje de las voces de los personajes", indicó Gustavo Gutiérrez.

Y es que muchos de estos chicos han descubierto en lo audiovisual algo más que un simple pasatiempo. Transformando, de esta forma, sus producciones en piezas con gran calidad argumentativa y visual.

"Nosotros descubrimos que queremos hacer de esto algo más", confesó Kathia Gómez, estudiante del taller.

EL FUTURO DEL VIDEO

Es importante señalar que algunos de los alumnos señalaron que en El Salvador las pequeñas producciones podrían tener más impacto a corto plazo, ya que es relativamente fácil hacerse de una cámara de video y trabajar con ella materiales documentales que reflejen no sólo el rostro salvadoreño más cruento, sino una gama más diversa de las historias que alberga este pequeño, pero emblemático terruño.

"Yo creo que el vídeo es más accesible por los costos, y es diez mil veces más barato hacer vídeo. Yo creo que lo que se necesita es apoyo gubernamental, de la empresa privada y una buena formación de los realizadores, pues de qué sirve que haya un montón de apoyo y se hagan cosas malas. Tenemos que trabajar y poner todos de nuestra parte para sacar buenos resultados que se puedan mover por lo menos en Latinoamérica", manifestó Julio López Fernández.

~ by Aris on April 13, 2009.

 
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